
Contenidos del artículo
- Qué es un pre entreno y por qué el tarro no te lo explica
- Los cuatro ingredientes que hacen el trabajo, con la dosis que tiene evidencia
- Cafeína: la dosis que funciona y la hora en que te arruina el sueño
- Beta alanina y el hormigueo: por qué pica y por qué no sirve tomarla solo hoy
- Citrulina malato y creatina: lo que dice la evidencia y lo que dice la etiqueta
- Cómo leer la etiqueta paso a paso, con un servicio de ejemplo
- Pre entreno casero vs comercial: qué cambia y cuánto cuesta cada porción en Chile
- ¿Pre entreno o creatina? No compiten, hacen cosas distintas
- Cuándo tomarlo y a quién no le conviene
- ¿Necesitas un pre entreno? Un árbol de decisión honesto
Qué es un pre entreno y por qué el tarro no te lo explica
Son las siete de la tarde, saliste de la pega, llegaste al gimnasio con la energía justa para cambiarte de polera y alguien en el camarín te ofrece un scoop de un polvo azul que "te vuela". Te lo tomas, a los diez minutos te pica la cara, entrenas con el corazón a mil y a las dos de la mañana sigues mirando el techo. Eso es lo que la mayoría sabe sobre el pre entreno: que pega. Lo que casi nadie sabe es qué había en el scoop.
Un pre entreno es un suplemento alimentario en polvo o cápsula que se toma antes de la sesión y que combina varios ingredientes con el objetivo de rendir más: cafeína para el estado de alerta, beta alanina para aguantar series largas, citrulina malato para la circulación y, en algunos casos, creatina. No es una categoría con composición fija: cada marca decide qué pone y en qué cantidad, y esa decisión es lo que separa un producto útil de un tarro de saborizante con cafeína.
La revisión de Harty y colegas de 2018 sobre suplementos pre entreno multi ingrediente (PubMed 30089501) resume bien el panorama: en adultos sanos el consumo a corto plazo parece seguro y se observan mejoras agudas en algunas medidas de rendimiento, pero la mayoría de los estudios son cortos, varios están financiados por fabricantes y las dosis estudiadas no siempre coinciden con las que se venden. Los efectos que sí están bien documentados corresponden a ingredientes sueltos, en dosis concretas. Esa es la lupa con la que conviene mirar la etiqueta.
En Chile los suplementos alimentarios se venden en tiendas deportivas, farmacias y Mercado Libre, y la autoridad sanitaria que fiscaliza su rotulado e inocuidad es el Instituto de Salud Pública. Que un producto esté en la góndola no significa que alguien haya comprobado que la dosis del tarro funciona; significa que cumple requisitos de etiquetado y seguridad. La eficacia la tienes que evaluar tú, con la etiqueta en la mano y unos pocos números en la cabeza. Esta guía te da esos números.
Los cuatro ingredientes que hacen el trabajo, con la dosis que tiene evidencia
Si abres cinco pre entrenos distintos vas a encontrar quince o veinte nombres en la lista de ingredientes, pero los que cargan con la evidencia son cuatro. El resto (taurina, tirosina, extractos con nombres exóticos, "matrices de bombeo") suele aparecer en cantidades pequeñas o sin estudios que respalden la dosis usada. La tabla resume lo que dicen las posiciones oficiales de la International Society of Sports Nutrition (ISSN) y los meta análisis disponibles, y qué mirar en la etiqueta para cada uno.
| Ingrediente | Dosis con evidencia | Cómo actúa | Qué revisar en la etiqueta |
|---|---|---|---|
| Cafeína | 3 a 6 mg por kg de peso, unos 60 minutos antes del ejercicio (210 a 420 mg para 70 kg), ISSN 2021 | Efecto agudo, se siente en la misma sesión | Miligramos totales de cafeína por servicio, sumando todas las fuentes |
| Beta alanina | 4 a 6 g al día durante al menos 2 a 4 semanas, ISSN 2015 | Acumulativo, sube la carnosina muscular con el uso diario | Gramos por servicio y si el producto se toma todos los días o solo al entrenar |
| Citrulina malato | 6 a 8 g, efecto pequeño sobre fuerza y repeticiones, meta análisis 2021 y 2022 | Agudo, pero con evidencia modesta | Si la dosis está en gramos o en miligramos; menos de 6 g queda fuera de lo estudiado |
| Creatina monohidrato | 3 a 5 g al día, todos los días, ISSN 2017 | Acumulativo, no depende del momento de la toma | Si aparece, el producto pasa a ser de uso diario, no solo de días de gimnasio |
Dos cosas saltan de la tabla. Primero, dos de los cuatro ingredientes (beta alanina y creatina) no actúan en la sesión en la que los tomas: funcionan por acumulación en el músculo a lo largo de semanas. Ponerlos en un producto pensado para consumir "cuando entrenas" es una decisión de marketing, no de fisiología. Segundo, la cafeína es el único ingrediente cuyo efecto notas en 30 a 60 minutos, y por eso es el que define si el pre entreno "pega" o no.
Los rangos de la tabla salen de fuentes que puedes abrir y leer: la posición de la ISSN sobre cafeína de 2021 (PubMed 33388079), la de beta alanina de 2015 (PubMed 26175657), la de creatina de 2017 (PubMed 28615996) y dos meta análisis sobre citrulina malato publicados en 2021 y 2022 (PubMed 34010809 y PubMed 34176406). Las secciones siguientes bajan a cada ingrediente.

Cafeína: la dosis que funciona y la hora en que te arruina el sueño
La cafeína es el motor de casi todo pre entreno y el ingrediente con más evidencia detrás. La posición de la ISSN de 2021 (PubMed 33388079) sitúa el rango efectivo entre 3 y 6 mg por kilo de peso corporal, tomados alrededor de 60 minutos antes del esfuerzo. Para una persona de 70 kg eso son 210 a 420 mg; para una de 60 kg, 180 a 360 mg. La misma posición señala que dosis más bajas también muestran beneficios en algunas personas y que dosis más altas no rinden mejor, pero sí aumentan los efectos adversos.
Ahora compara ese rango con tu etiqueta. Busca la línea "cafeína" o "cafeína anhidra" y anota los miligramos por servicio. Si además aparecen guaraná, extracto de té verde, yerba mate o "complejo energético", esas fuentes también aportan cafeína y muchas veces no se suman en el total declarado. Un servicio que dice 200 mg puede entregar bastante más, y esa incertidumbre importa para lo que viene.
El detalle que casi ningún vendedor menciona es el horario. La ISSN documenta que la cafeína altera el sueño y que la sensibilidad varía mucho entre personas, en parte por diferencias genéticas en la velocidad con que cada cuerpo la metaboliza. Quien entrena en San Miguel después de la pega, entre las 19:00 y las 21:00, y se toma 300 mg de cafeína a las 20:00 está pagando la serie extra con horas de sueño. Y el sueño es el factor que más pesa en la recuperación y en el progreso a mediano plazo, mucho más que cualquier scoop.
Si tu sesión empieza después de las 19:00, parte con la mitad del servicio o busca una versión sin estimulantes (las etiquetas suelen decir "stim free" o "sin cafeína"). Si igual te cuesta dormir, el pre entreno con cafeína no es para tu horario, por bueno que sea el producto.
Otro punto práctico: la cafeína pierde parte de su efecto si la tomas todos los días en dosis altas, porque el cuerpo se adapta. La ISSN menciona esa habituación. Reservar el pre entreno con cafeína para las sesiones pesadas y entrenar el resto de los días sin él mantiene el efecto cuando lo necesitas y reduce la exposición semanal.
Beta alanina y el hormigueo: por qué pica y por qué no sirve tomarla solo hoy
Ese cosquilleo en la cara, el cuello y las manos que aparece a los diez o quince minutos de tomar el pre entreno tiene nombre: parestesia, y la causa es la beta alanina. Mucha gente lo interpreta como señal de que el producto "está funcionando". No es así. El hormigueo es un efecto secundario inofensivo y pasajero, no una prueba de eficacia, y el estudio de Décombaz y colegas de 2012 (PubMed 22358258) mostró que su intensidad depende de la dosis y de la velocidad con que sube la concentración en sangre: dividir la dosis en tomas más pequeñas o usar formulaciones de liberación lenta lo reduce sin perder el efecto acumulativo.
Lo que sí hace la beta alanina, según la posición de la ISSN de 2015 (PubMed 26175657), es aumentar la carnosina dentro del músculo, un compuesto que ayuda a amortiguar la acidez durante esfuerzos intensos de uno a cuatro minutos. Para lograrlo se necesitan 4 a 6 g al día durante al menos 2 a 4 semanas. El efecto es de acumulación: no depende de que la tomes antes de entrenar, depende de que la tomes todos los días.
Aquí aparece el problema del formato pre entreno. Supón que tu producto trae 2 g de beta alanina por servicio y lo tomas tres veces por semana, los días que vas al gimnasio. Eso suma 6 g a la semana. El protocolo con evidencia pide entre 28 y 42 g a la semana. Vas a sentir el hormigueo en cada toma y no vas a llegar ni cerca de la saturación muscular que produce el beneficio. Es el ingrediente que más se nota y menos hace cuando se usa así.
Si te interesa la beta alanina por sí misma (series largas, deportes con esfuerzos de varios minutos, clases grupales intensas), la manera coherente con la evidencia es comprarla suelta, tomar la dosis diaria repartida en dos o tres momentos del día, con comida, y darle un mes. Si solo quieres el empujón de la sesión, el ingrediente que lo entrega es la cafeína, y la beta alanina dentro del pre entreno está aportando principalmente picazón.
Citrulina malato y creatina: lo que dice la evidencia y lo que dice la etiqueta
La citrulina malato es el ingrediente que se vende con la promesa del "bombeo": mayor sensación de congestión muscular y venas marcadas durante la sesión. La lógica fisiológica pasa por la producción de óxido nítrico y la circulación, y hasta ahí llega lo que conviene decir en una guía como esta. Lo que importa para leer la etiqueta es la dosis y el tamaño del efecto.
Dos meta análisis recientes ponen números. El publicado en International Journal of Sport Nutrition and Exercise Metabolism en 2021 (PubMed 34010809) y el de Journal of Dietary Supplements en 2022 (PubMed 34176406) encuentran un efecto pequeño sobre la fuerza y el número de repeticiones cuando se usan 6 a 8 g de citrulina malato antes del entrenamiento. Pequeño quiere decir medible pero modesto: una o dos repeticiones más en algunas series, no una transformación. Y con dosis menores el efecto tiende a desaparecer en los estudios.
Ahora la etiqueta. Muchos pre entrenos declaran citrulina en miligramos (por ejemplo, 1.000 mg o 1.500 mg) o la esconden dentro de una "matriz de bombeo" sin desglose. Un gramo y medio es una cuarta parte de la dosis estudiada. Si vas a pagar por citrulina, la etiqueta tiene que mostrar 6 g o más por servicio, en gramos, con nombre completo. De lo contrario estás pagando por la palabra, no por el compuesto.
Con la creatina pasa algo distinto y más interesante. La posición de la ISSN de 2017 (PubMed 28615996) la describe como el suplemento con más respaldo para ganar fuerza y masa muscular, con una dosis de mantenimiento de 3 a 5 g al día. La palabra que importa es "día": la creatina se acumula en el músculo y su efecto no depende de tomarla antes de entrenar. Un pre entreno que trae 1 a 3 g de creatina y se consume tres veces por semana no llega a la dosis diaria ni de cerca. Si tu producto la incluye, tienes dos caminos: tomarlo todos los días (caro y con la cafeína de por medio) o comprar creatina monohidrato suelta y dosificarla aparte. En nuestra guía sobre cuánta creatina tomar y cuándo desarrollamos ese esquema con detalle.

Cómo leer la etiqueta paso a paso, con un servicio de ejemplo
Imagina un tarro de 300 g que declara 30 servicios de 10 g. Es un ejemplo abstracto, no un producto real, y sirve para recorrer la etiqueta en el orden en que conviene leerla. Ten a mano tu peso en kilos y los rangos de la tabla anterior.
- Cantidad por servicio y número de servicios. Son los dos datos que ordenan todo lo demás. Si el tarro pesa 300 g y el servicio es de 10 g, hay 30 servicios. Si la etiqueta no indica el número de servicios, calcúlalo tú dividiendo el peso neto por el tamaño del servicio.
- Scoop no es lo mismo que servicio. Varios productos definen el servicio como dos scoops y ponen la tabla nutricional por servicio. Si tomas un scoop, recibes la mitad de todo. Si tomas dos, el tarro dura la mitad de lo que pensabas.
- Busca las palabras "proprietary blend", "mezcla exclusiva" o "matriz". Significan que el fabricante declara el peso total de un grupo de ingredientes sin decir cuánto hay de cada uno. Una "matriz de rendimiento" de 5 g puede contener 4,9 g de un ingrediente barato y polvo de los demás. No hay manera de saberlo, y por eso no hay manera de comparar con la evidencia.
- Suma toda la cafeína. Cafeína anhidra, guaraná, té verde, yerba mate, dicafeína malato: todas cuentan. Si el producto declara solo una y las demás están en una mezcla, la cantidad real es desconocida. Compara el total con tus 3 a 6 mg por kilo.
- Revisa si hay creatina. Si la hay, el producto pretende ser de uso diario. Decide si eso calza con tu horario y tu bolsillo, o si prefieres la creatina aparte.
- Mira los edulcorantes y colorantes. No son un problema de rendimiento, pero sí de tolerancia digestiva en algunas personas, sobre todo con dosis dobles. Si te da malestar estomacal al entrenar, este es el primer sospechoso.
- Fecha de vencimiento, lote y datos del importador o fabricante. Un producto sin esos datos en español no debería estar en la góndola chilena. Si lo compras por Mercado Libre y llega sin rotulado local, es una señal para no repetir la compra.
Con esos siete pasos, las banderas rojas se resumen así:
- Mezcla exclusiva sin desglose de dosis por ingrediente.
- La palabra "energía" o "explosivo" en grande, y ningún miligramo de cafeína en la tabla.
- Ingredientes que necesitan gramos declarados en miligramos (500 mg de beta alanina, 1.000 mg de citrulina).
- Instrucciones que empujan a la dosis doble "para usuarios avanzados" sin advertencia sobre cafeína.
- Sin número de servicios, sin lote o sin datos del responsable en Chile.
Si tu tarro marca tres o más de estas cinco, el precio que pagaste fue por el sabor y el marketing.
Pre entreno casero vs comercial: qué cambia y cuánto cuesta cada porción en Chile
La única guía que aparece en Google Chile al buscar pre entreno propone una receta casera: plátano, avena, miel, leche vegetal y café frío. No está mal como colación, pero conviene separar dos cosas que ahí se mezclan. Lo que un pre entreno comercial aporta y la comida no es cafeína en dosis controlada más los ingredientes acumulativos que ya revisamos. Lo que la comida aporta y el polvo no es energía real en forma de carbohidratos, que es lo que tu cuerpo usa para levantar peso.
Dicho de otra forma: un café y un plátano una hora antes de entrenar cubren la parte del pre entreno que tiene efecto agudo (cafeína y glucosa disponible). Lo que no cubren es la beta alanina ni la creatina, pero esas dos tampoco las cubre el pre entreno tomado tres veces por semana, como vimos. La diferencia real entre casero y comercial se reduce a la precisión de la dosis de cafeína (el café varía según grano y preparación; el polvo la declara en miligramos, si es honesto) y al sabor.
Ahora la plata. El precio de un pre entreno en Chile nunca se compara por tarro, se compara por servicio. La colección de pre entrenos de una tienda chilena mostraba el 24 de septiembre de 2026 un rango entre $1.490 y $29.990 CLP, donde el extremo bajo corresponde a formatos de una sola porción y el alto a tarros completos. Con esos dos números se hace el cálculo:
- Tarro de $29.990 con 30 servicios: alrededor de $1.000 por servicio.
- El mismo tarro si el servicio real son dos scoops (15 servicios): alrededor de $2.000 por servicio.
- Sachet individual de $1.490: $1.490 por servicio, sin descuento por volumen.
Con el café y el plátano el cálculo lo haces con tu boleta del supermercado, pero es una fracción de esos valores. Lo relevante es el método: precio dividido por número de servicios reales, no por scoops declarados. Y ese mismo cálculo explica por qué la oferta de la farmacia o el tarro más barato de Mercado Libre pueden salir más caros por porción que uno de mayor precio: si el servicio es de 5 g y el tarro pesa 150 g, hay 30 porciones pequeñas con dosis que probablemente no llegan a nada.
¿Pre entreno o creatina? No compiten, hacen cosas distintas
Es una de las preguntas que más aparece en Google junto a "pre entreno", y la respuesta corta es que la pregunta está mal planteada. La creatina y el pre entreno no son dos opciones para el mismo problema. La creatina es un solo compuesto, con una dosis diaria fija, cuyo efecto se construye durante semanas y se mantiene mientras la sigas tomando. El pre entreno es una mezcla de varios ingredientes que apunta a la sesión de ese día, con la cafeína como protagonista.
La posición de la ISSN de 2017 (PubMed 28615996) describe la creatina monohidrato como el suplemento con mayor respaldo para aumentar la fuerza, la potencia y la masa muscular en programas de entrenamiento con cargas, con 3 a 5 g diarios como dosis de mantenimiento y un perfil de seguridad bien documentado en adultos sanos. Ningún pre entreno tiene un cuerpo de evidencia comparable como producto completo; lo que tiene es evidencia para algunos de sus ingredientes, y solo cuando las dosis calzan.
Si tu objetivo es masa muscular o fuerza, la prioridad es simple: primero creatina todos los días, después, si tu horario y tu sueño lo permiten, un pre entreno para las sesiones pesadas. Si tu presupuesto da para uno solo, la creatina suelta cuesta menos por mes que cualquier pre entreno y su efecto está mejor demostrado. En el artículo sobre cómo tomar creatina encontrarás el esquema de dosis y los mitos habituales sobre la fase de carga.
Hay un punto donde sí conviene decidir. Si compras un pre entreno que trae creatina y además tomas creatina suelta, no hay riesgo documentado en adultos sanos según la ISSN, pero estás pagando dos veces por el mismo compuesto. Lee la etiqueta, suma los gramos y ajusta la dosis suelta para quedarte en el rango de 3 a 5 g diarios en total.
Cuándo tomarlo y a quién no le conviene
El momento de la toma lo define la cafeína, porque es el único ingrediente cuyo efecto quieres sincronizar con la sesión. La ISSN sitúa el pico de efecto alrededor de los 60 minutos después de ingerirla (PubMed 33388079), por lo que la ventana práctica es de 30 a 60 minutos antes de empezar. Con el estómago lleno la absorción se atrasa; en ayunas es más rápida y también más intensa, con más riesgo de molestias. Si tu sesión es de una hora, tomarlo cuando entras al camarín te deja el pico en la mitad del entrenamiento, que es donde suelen ir las series más pesadas.
La parte más importante de esta sección no es el horario, es la lista de quienes deberían frenar antes de abrir el tarro. La revisión de Harty de 2018 (PubMed 30089501) es clara en que la evidencia de seguridad existe para adultos sanos, en uso de corto plazo y en dosis estudiadas, y que faltan datos a largo plazo y en poblaciones con condiciones médicas. Eso deja fuera del "parece seguro" a bastante gente.
- Hipertensión o arritmias: la cafeína sube la frecuencia cardíaca y la presión de forma aguda. Consulta a tu médico antes de usar cualquier producto con estimulantes.
- Embarazo y lactancia: no hay estudios de pre entrenos en estas etapas. Cualquier decisión sobre cafeína u otros ingredientes pasa por el profesional que te acompaña.
- Menores de 18 años: los estudios están hechos en adultos. Un adolescente que empieza en el gimnasio necesita comida, sueño y técnica, no estimulantes.
- Problemas de sueño o ansiedad: la cafeína los agrava, y el hormigueo de la beta alanina puede disparar la ansiedad en personas propensas.
- Medicamentos con efecto estimulante o que afectan el corazón: la interacción con cafeína en dosis altas es un tema para tu médico, no para un vendedor ni para una guía como esta.
Si dudas de si estás en esta lista, la respuesta práctica es no tomar pre entreno hasta hablar con un médico. Ninguna serie extra justifica probar suerte con la presión arterial.
Y un recordatorio para quienes sí pueden usarlo: empieza con medio servicio la primera vez. Te permite medir tu tolerancia a la cafeína y al hormigueo antes de comprometerte con la dosis completa, y si el producto está mal dosificado te enteras con la mitad del problema.
¿Necesitas un pre entreno? Un árbol de decisión honesto
En Odilón Fit Gym la primera pregunta que hacemos antes de recomendar un pre entreno no es qué marca, sino cuánto duermes y qué comiste. La asesoría nutricional parte por ahí, y en la mayoría de los casos la conversación termina sin tarro. Este árbol de decisión resume ese criterio para que lo apliques por tu cuenta.
- ¿Llevas menos de tres meses entrenando? No necesitas pre entreno. En esta etapa el progreso viene de aprender los movimientos, ser constante y comer suficiente. Un estimulante encima de una técnica que todavía se está formando suma más riesgo que beneficio. Si estás recién buscando dónde entrenar, la guía sobre cómo elegir gimnasio en San Miguel es un mejor punto de partida que cualquier suplemento.
- ¿Entrenas temprano en la mañana sin desayunar? Lo que buscas es cafeína y algo de glucosa. Un café y una fruta cumplen la función a una fracción del precio, y puedes controlar la dosis sin depender de una mezcla.
- ¿Tu meta principal es masa muscular o fuerza? La creatina diaria tiene más evidencia que cualquier pre entreno. Resuélvela primero. El pre entreno, si llega, es un complemento para los días pesados.
- ¿Entrenas después de las 19:00? Un pre entreno con cafeína te va a costar sueño. Elige una versión sin estimulantes o ninguna. Si el sueño ya anda mal, la respuesta es ninguna.
- ¿Duermes bien, comes suficiente, llevas más de seis meses entrenando de forma seria y quieres rendir más en sesiones específicas? Aquí un pre entreno con cafeína en tu rango de 3 a 6 mg por kilo, sin mezclas ocultas y con etiqueta clara, puede sumar. Úsalo en las sesiones que lo justifican, no todos los días.
Fíjate en que solo la última rama termina en compra, y con condiciones. No es una postura en contra de los suplementos: es la consecuencia de mirar la evidencia ingrediente por ingrediente. Los pre entrenos bien formulados existen, y quien cumple con las condiciones de la rama cinco puede sacarles provecho. El punto es que la mayoría de quienes los compran no está ahí todavía, y para ellos la plata rinde más en comida, en una buena almohada o en creatina.
Una última idea práctica. Si decides comprar, guarda la etiqueta o sácale una foto y compara el efecto real durante dos semanas: cuántas repeticiones hiciste en tus series principales con y sin el producto, y cómo dormiste. Tu propio registro vale más que cualquier reseña, porque la sensibilidad a la cafeína cambia mucho de persona a persona y lo que le sirve a tu compañero de rack puede no servirte a ti.
Un pre entreno no es magia ni estafa: es una mezcla de ingredientes con niveles de evidencia muy distintos, empaquetada de una forma que favorece al que vende más que al que entrena. La cafeína en 3 a 6 mg por kilo tiene respaldo sólido y se siente en la sesión. La beta alanina y la creatina funcionan, pero solo con uso diario en dosis que el formato pre entreno rara vez entrega. La citrulina malato necesita 6 g o más para mostrar un efecto pequeño. Todo lo demás en la etiqueta es, en el mejor de los casos, relleno con nombre atractivo.
Antes de comprar, haz cuatro cosas: calcula tu rango de cafeína con tu peso, busca los miligramos totales en la etiqueta, descarta cualquier producto con mezclas exclusivas sin desglose y divide el precio por el número real de servicios. Y antes de eso, revisa lo básico: si duermes menos de siete horas o llegas al gimnasio sin comer, ningún polvo compensa esa diferencia. La plata rinde más en la cocina y en la almohada que en el tarro.
Esta guía es informativa y no reemplaza la evaluación de un profesional. Un suplemento no sustituye la comida ni el sueño. Si tienes hipertensión, arritmias, problemas de sueño, estás embarazada o en lactancia, eres menor de 18 años o tomas medicamentos, consulta a tu médico antes de usar cualquier pre entreno o producto con cafeína. Los rangos de dosis citados corresponden a estudios en adultos sanos y no son una indicación individual.

