
Contenidos del artículo
- Comer más no es lo mismo que comer para ganar músculo
- Cuánto comer de más: el superávit pequeño gana
- A qué ritmo subir de peso y cómo leer la balanza
- Proteína: no solo cuánta, también cómo repartirla
- Alimentos con proteína: cuánto necesitas de cada uno para 25 g
- Carbohidratos: el combustible de las series
- Grasas: pocas cucharadas, muchas calorías
- Cómo armar tu día sin seguir un menú copiado
- Si te cuesta comer más: estrategias que no pasan por la comida chatarra
- Errores frecuentes y cuándo pedir ayuda a un nutricionista
Comer más no es lo mismo que comer para ganar músculo
Llevas meses yendo al gimnasio, entrenas en serio y te dijeron lo de siempre: "tienes que comer más". Así que comes más. Dos completos después del entrenamiento, pan con todo en la once, bebida en el almuerzo. La balanza sube, sí, pero el espejo muestra sobre todo guata. O al revés: comes "harto" según tú, y en tres meses no subiste ni un kilo.
Las dos historias tienen la misma raíz. Comer para ganar masa muscular no es comer sin freno ni comer limpio a ciegas: es darle a tu cuerpo un poco más de energía de la que gasta, suficiente proteína repartida durante el día y el combustible para entrenar fuerte. Sin entrenamiento de fuerza, ese excedente se guarda casi entero como grasa. Con un buen programa de hipertrofia, una parte se convierte en músculo nuevo.
Lo que sigue son rangos que vienen de posturas de sociedades científicas y de estudios publicados, con enlace a cada uno. No hay un menú semanal que copiar, porque un menú armado para otra persona rara vez calza con tu peso, tu horario y tu bolsillo. Lo que sí vas a tener son números para calcular tu propio punto de partida y una tabla con lo que aporta cada alimento.
Aviso: este texto es información general y no reemplaza la evaluación de un nutricionista o un médico. Si tienes enfermedad renal, diabetes, alguna condición crónica, estás embarazada o en lactancia, eres menor de edad o has tenido una relación difícil con la comida, no subas calorías ni proteína por tu cuenta: pide una evaluación primero.
Cuánto comer de más: el superávit pequeño gana
Para construir músculo necesitas un excedente de energía, lo que se llama superávit calórico. La pregunta es de qué tamaño. Una revisión sobre la alimentación de culturistas naturales fuera de temporada propone un excedente de alrededor de 10 a 20 % sobre tus calorías de mantenimiento (PubMed 31247944). Otra revisión, en parte de los mismos autores, admite que nadie ha medido con precisión qué excedente da más músculo con menos grasa, y que las cifras de los libros vienen de cálculos no validados en personas que entrenan fuerza (PubMed 31482093).
Un ensayo de 2023 comparó a personas entrenadas durante ocho semanas, tres sesiones por semana, comiendo en mantenimiento, con un 5 % extra o con un 15 % extra. La conclusión de los autores: subir de peso más rápido, es decir, con más superávit, aumentó sobre todo la grasa y no mejoró de forma clara la fuerza ni el grosor muscular (PubMed 37914977). Un estudio con atletas de elite apunta a lo mismo. El grupo con plan de alimentación comió en promedio 3.585 kcal diarias frente a 2.964 del grupo libre, subió 3,9 % de peso frente a 1,5 % y ganó 15 % de grasa frente a 3 %, pero la masa magra ganada no fue distinta entre ambos (PubMed 23679146).
En la práctica, conviene partir por el extremo bajo, cerca de un 10 % sobre tu gasto. Si no sabes cuál es tu gasto, en la guía de déficit calórico está el cálculo paso a paso con la fórmula de Mifflin-St Jeor y los factores de actividad. Es el mismo número, solo que aquí sumas en vez de restar.
| Perfil (ejemplo de la guía de déficit, actividad ligera) | Gasto estimado | Superávit 10 % | Superávit 20 % |
|---|---|---|---|
| Mujer, 30 años, 68 kg, 165 cm | 1.925 kcal | unas 2.120 kcal | unas 2.310 kcal |
| Hombre, 28 años, 80 kg, 178 cm | 2.445 kcal | unas 2.690 kcal | unas 2.934 kcal |
Ojo con tomar estas cifras como exactas. Una revisión sistemática encontró que incluso la fórmula más precisa queda dentro de un 10 % de lo medido solo en una parte de las personas, con errores mayores en algunos casos (PubMed 15883556), así que el número de partida se corrige con lo que pase en tu balanza durante las semanas siguientes.

A qué ritmo subir de peso y cómo leer la balanza
El superávit se nota en la balanza, y por eso el peso semanal es tu mejor control. La misma revisión sobre culturistas propone una subida de alrededor de 0,25 a 0,5 % de tu peso corporal por semana si eres principiante o intermedio, y algo más lenta si llevas años entrenando (PubMed 31247944). Puede parecer poco. Y la idea es esa: a ese ritmo, una proporción mayor de lo que subes tiene chances de ser músculo y no solo grasa.
| Tu peso | Subida semanal (0,25 a 0,5 %) | En cuatro semanas, aprox. |
|---|---|---|
| 60 kg | 150 a 300 g | 0,6 a 1,2 kg |
| 70 kg | 175 a 350 g | 0,7 a 1,4 kg |
| 80 kg | 200 a 400 g | 0,8 a 1,6 kg |
| 90 kg | 225 a 450 g | 0,9 a 1,8 kg |
El peso de un solo día no dice mucho. Cambia con el agua, la sal, el contenido del intestino y los carbohidratos que guardaste. Pésate tres o cuatro mañanas por semana, en ayunas, después de ir al baño, y compara promedios semanales, no días sueltos. Después de dos o tres semanas ya tienes datos para decidir.
Si el promedio no se mueve, suma un poco de comida: una porción extra de arroz, un vaso de leche o un puñado de maní al día, no un plato completo. Si subes bastante más rápido que el rango de la tabla, quita algo parecido. Y si la cintura crece mucho más rápido que tus cargas en el gimnasio, es señal de que el excedente está yendo a donde no quieres. Medir la cintura con una huincha una vez por semana, a la altura del ombligo, es un control barato y bastante honesto.
Proteína: no solo cuánta, también cómo repartirla
La cantidad diaria ya la tratamos en detalle en la guía de proteína whey, así que aquí va solo el resumen. La Sociedad Internacional de Nutrición Deportiva (ISSN) considera suficiente para la mayoría de las personas que entrenan entre 1,4 y 2,0 g de proteína por kilo de peso al día (PubMed 28642676). Un metaanálisis de 49 estudios encontró que, por sobre unos 1,62 g por kilo al día, la proteína adicional no se tradujo en más masa libre de grasa ganada con el entrenamiento (PubMed 28698222). Comer bastante más que eso no sumó músculo extra en esos estudios.
Lo que suele quedar fuera es el reparto. La ISSN recomienda dosis de 0,25 g por kilo, o de 20 a 40 g de proteína de buena calidad, distribuidas cada tres o cuatro horas (PubMed 28642676). En un experimento con hombres entrenados, 80 g de proteína repartidos en cuatro tomas de 20 g cada tres horas estimularon más la síntesis de proteína muscular durante 12 horas que ocho tomas de 10 g o dos de 40 g (PubMed 23459753). Una revisión posterior llevó esto a una regla práctica: unos 0,4 g por kilo en cada comida, en al menos cuatro comidas, para llegar como mínimo a 1,6 g por kilo al día, y hasta 0,55 g por kilo por comida si apuntas a 2,2 g por kilo (PubMed 29497353).
| Tu peso | Por comida (0,4 g/kg) | Por comida (0,55 g/kg) | Total en 4 comidas (0,4 g/kg) |
|---|---|---|---|
| 60 kg | 24 g | 33 g | 96 g |
| 70 kg | 28 g | 38 g | 112 g |
| 80 kg | 32 g | 44 g | 128 g |
| 90 kg | 36 g | 50 g | 144 g |
En la práctica, el problema de mucha gente no es el total del día sino cómo se reparte. Un pan con mantequilla en la mañana, casi nada a media tarde y un plato enorme de carne en la noche pueden sumar una cifra decente en la planilla, pero dejan la mitad del día sin proteína. Antes de pensar en polvos, revisa si cada una de tus comidas principales tiene una fuente de proteína clara.
Alimentos con proteína: cuánto necesitas de cada uno para 25 g
Las listas de "los 10 mejores alimentos para ganar músculo" casi nunca dicen cuánto hay que comer de cada uno. Esta tabla sí. Los valores por 100 g vienen de la base de datos oficial del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, USDA FoodData Central, y a partir de ellos calculamos cuántos gramos del alimento necesitas para juntar unos 25 g de proteína, una porción que cae dentro del rango de 20 a 40 g por comida de la ISSN, y cuántas calorías trae esa porción.
| Alimento (preparado como se indica) | Proteína por 100 g | Gramos para 25 g de proteína | Kcal de esa porción |
|---|---|---|---|
| Pechuga de pollo asada, sin piel | 31 g | 81 g | 133 |
| Atún al agua, escurrido | 25,5 g | 98 g | 114 |
| Sardinas en aceite, escurridas | 24,6 g | 102 g | 211 |
| Jurel en lata, escurrido | 23,2 g | 108 g | 168 |
| Salmón de cultivo, cocido | 22,1 g | 113 g | 233 |
| Tofu firme | 17,3 g | 145 g | 208 |
| Huevo entero duro | 12,6 g | 198 g | 308 |
| Queso cottage 2 % grasa | 10,4 g | 240 g | 195 |
| Yogur griego natural descremado | 9,5 g | 262 g | 142 |
| Lentejas cocidas | 9,0 g | 277 g | 322 |
| Porotos (tipo pinto) cocidos | 9,0 g | 277 g | 397 |
| Garbanzos cocidos | 8,9 g | 282 g | 463 |
| Leche semidescremada (2 %) | 3,3 g | 758 g | 379 |
El jurel y el atún en lata dan casi lo mismo que el pollo por un precio que suele ser menor y sin cocinar, un detalle que pesa cuando almuerzas en la pega. Las legumbres llegan a los 25 g, pero con un plato grande y bastantes más calorías, la mayoría en forma de carbohidratos. Eso no es un defecto si estás en superávit: un plato de porotos o lentejas es proteína y combustible al mismo tiempo. Y la leche sola difícilmente cubre una comida, pero suma bien como complemento.
La ISSN recuerda que cada dosis debería traer entre 700 y 3.000 mg de leucina y un buen perfil de aminoácidos esenciales, y que es posible cubrir la proteína del día con comida, sin suplementos (PubMed 28642676). Las fuentes vegetales suelen necesitar porciones más grandes para llegar a lo mismo, así que si comes poca carne, conviene que las legumbres o los lácteos aparezcan en varias comidas del día y no solo en una.

Carbohidratos: el combustible de las series
En redes los carbohidratos tienen mala fama. Si quieres ganar músculo, te conviene ignorar esa fama. Entrenar con volumen, serie tras serie, gasta glucógeno, y si llegas al gimnasio con el estanque vacío rindes menos. La revisión de Iraki y colaboradores propone que, una vez cubiertas la proteína y la grasa, el resto de las calorías venga de carbohidratos, con un mínimo de 3 a 5 g por kilo al día para sostener el entrenamiento de fuerza (PubMed 31247944).
Para un hombre de 80 kg eso significa al menos 240 a 400 g de carbohidratos al día; para una mujer de 68 kg, al menos 204 a 340 g. Suena a mucho, y por eso conviene saber qué aporta cada alimento. Según USDA FoodData Central, 100 g de arroz blanco cocido traen 28,2 g de carbohidratos y 130 kcal; 100 g de papa cocida, 20,1 g y 87 kcal; un plátano, 22,8 g cada 100 g; y 100 g de avena cruda, 67,7 g de carbohidratos con 13,2 g de proteína. Un plato normal de arroz con legumbres en el almuerzo ya hace buena parte del trabajo.
| Alimento (100 g) | Carbohidratos | Proteína | Kcal |
|---|---|---|---|
| Arroz blanco cocido | 28,2 g | 2,7 g | 130 |
| Garbanzos cocidos | 27,4 g | 8,9 g | 164 |
| Porotos (tipo pinto) cocidos | 26,2 g | 9,0 g | 143 |
| Plátano | 22,8 g | 1,1 g | 89 |
| Lentejas cocidas | 20,1 g | 9,0 g | 116 |
| Papa cocida | 20,1 g | 1,9 g | 87 |
| Avena cruda | 67,7 g | 13,2 g | 379 |
Fíjate en las legumbres: aportan casi lo mismo en carbohidratos que el arroz y tres veces más proteína. Las Guías Alimentarias para Chile del Ministerio de Salud, actualizadas en 2022, recomiendan comer legumbres en guisos y ensaladas todas las veces que puedas, y para quien quiere ganar músculo es un consejo que calza perfecto. Una cazuela, unas lentejas o unos porotos con riendas resuelven proteína, carbohidratos y fibra en un solo plato.
Grasas: pocas cucharadas, muchas calorías
La grasa no construye músculo de forma directa, pero no puedes eliminarla. La misma revisión sobre culturistas sugiere un consumo moderado, de 0,5 a 1,5 g por kilo al día (PubMed 31247944). Para 80 kg son 40 a 120 g; para 68 kg, 34 a 102 g. La mayoría de la gente cae dentro de ese rango sin proponérselo, así que el error más común no es comer poca grasa, sino que la grasa se coma el espacio de los carbohidratos o que llegue casi toda desde frituras y productos envasados.
Cada gramo de grasa aporta unas 9 kcal, más del doble que un gramo de proteína o de carbohidrato (unas 4 kcal). Eso tiene dos caras. Si estás subiendo de peso más rápido de lo que querías, la grasa es lo primero que conviene revisar: una cucharada extra de aceite en cada preparación suma calorías sin que lo notes. Y si te cuesta llegar a tus calorías, es tu mejor herramienta, porque concentra mucha energía en poco volumen.
Las fuentes que más te sirven son las de siempre: aceite de oliva o de canola para cocinar, palta, frutos secos y maní, y pescados grasos. El salmón de cultivo cocido, por ejemplo, trae 22,1 g de proteína y 12,4 g de grasa por 100 g, y las sardinas en aceite 24,6 g de proteína y 11,4 g de grasa, según USDA FoodData Central. Las Guías Alimentarias chilenas piden aumentar el consumo de pescados, mariscos o algas, y una lata de sardinas o jurel un par de veces por semana cumple con eso y con tu proteína al mismo tiempo.
Consejo práctico: si un día no alcanzaste tus calorías, no cierres con un paquete de galletas. Un puñado de maní, una palta en la once o un vaso de leche suman energía y, además, traen proteína o grasas de mejor calidad.
Cómo armar tu día sin seguir un menú copiado
Con los números anteriores ya puedes armar tu propio esquema. Sigamos con los dos ejemplos de la tabla de superávit. Para el hombre de 80 kg que parte en unas 2.690 kcal, la cuenta queda así: proteína a 1,6 g por kilo, 128 g, que son 512 kcal; grasa a 1 g por kilo, 80 g, que son 720 kcal; y el resto, unas 1.458 kcal, de carbohidratos, unos 365 g, es decir, alrededor de 4,6 g por kilo, dentro del rango recomendado. Para la mujer de 68 kg que parte en unas 2.120 kcal: 109 g de proteína (436 kcal), 68 g de grasa (612 kcal) y unos 268 g de carbohidratos, cerca de 3,9 g por kilo.
| Ejemplo | Calorías de partida | Proteína | Grasa | Carbohidratos | Proteína por comida (4 comidas) |
|---|---|---|---|---|---|
| Hombre, 80 kg | 2.690 kcal | 128 g | 80 g | unos 365 g | 32 g |
| Mujer, 68 kg | 2.120 kcal | 109 g | 68 g | unos 268 g | 27 g |
No necesitas pesar cada gramo para siempre. Una semana registrando lo que comes sirve para descubrir si estás lejos o cerca de estas cifras; después basta con una estructura que se repita. Cuatro comidas con una fuente de proteína clara cada una, separadas por unas tres o cuatro horas, como propone la ISSN (PubMed 28919842). Que el almuerzo y la comida de la noche tengan una porción de carbohidrato que se vea en el plato, y que al menos una vez al día aparezca una legumbre. Las verduras y la fruta no suman mucha energía, pero las Guías Alimentarias para Chile insisten en ellas, y la fibra y las vitaminas no se reemplazan con otra cosa.
¿Y la comida antes y después de entrenar? La ISSN señala que la proteína funciona tanto si la comes antes como después de la sesión, y que el efecto del ejercicio sobre el músculo dura al menos 24 horas (PubMed 28642676). No necesitas correr a tomarte algo apenas sueltas la barra. Lo que importa es que una de tus comidas con proteína quede razonablemente cerca del entrenamiento, antes o después, según cómo te sientas mejor.
Si te cuesta comer más: estrategias que no pasan por la comida chatarra
Hay personas a las que subir de peso les cuesta de verdad. Comen hasta quedar llenas y aun así la balanza no se mueve. La revisión de Slater y colaboradores dedica un apartado justamente a esto: cuando hay que aumentar la energía, la saciedad pasa a ser un problema práctico que hay que manejar (PubMed 31482093). Y la ISSN, al revisar la frecuencia de comidas, concluyó que, en personas que no entrenan, cambiar el número de comidas influye poco en la composición corporal y más en el apetito y la saciedad (PubMed 28919842).
Eso se puede usar a tu favor. Divide lo que comes en más ocasiones en lugar de agrandar dos platos. Elige alimentos con más energía por bocado: avena en vez de verduras de hoja en la misma comida, palta y frutos secos, aceite de oliva sobre el arroz o las legumbres. Usa líquidos: un vaso de leche o un licuado con plátano y avena entra más fácil que un plato equivalente de sólidos. Y no llenes tus comidas principales con litros de agua o bebida justo antes de empezar.
Lo que no conviene es resolverlo con ultraprocesados. Es cierto que suman calorías rápido, pero también hacen que la grasa crezca más que el músculo y desplazan alimentos que sí te sirven. Las Guías Alimentarias para Chile lo dicen sin rodeos: evita los productos ultraprocesados y con sellos "ALTOS EN". Una sopaipilla un sábado no arruina nada; el problema es cuando la bolsa de papas fritas se vuelve tu estrategia diaria para llegar a las calorías.
Y si te cuesta mucho, aunque lo intentes de manera ordenada, o si notas que no puedes subir de peso por más que comas, ahí conviene una evaluación profesional antes de seguir aumentando porciones.
Errores frecuentes y cuándo pedir ayuda a un nutricionista
El primer error es el "volumen sucio": comer todo lo que se pueda con la idea de que después se define. Como viste en los estudios de superávit, un excedente grande suma sobre todo grasa, y después te toca un déficit más largo para sacarla. El segundo es saltarse la proteína en la mitad de las comidas y compensar con un batido gigante en la noche. El tercero es comer bien pero entrenar sin progresión. Si las cargas no suben, el excedente no tiene a dónde ir y termina como grasa.
Otro error común es empezar por el estante de suplementos. La ISSN deja claro que la proteína del día se puede cubrir con comida, y la proteína en polvo es una herramienta práctica, no un requisito. Si ya comes bien y quieres saber qué aporta algo más, en la guía de suplementos para ganar masa muscular revisamos cuáles tienen respaldo y cuáles no. Tampoco ayuda cambiar el plan cada semana: un ajuste necesita dos o tres semanas de datos para leerse.
Pide ayuda a un nutricionista si estás en alguno de los grupos del aviso del inicio, si tienes antecedentes de trastornos de la conducta alimentaria, si después de un par de meses ordenados no subes de peso o si subes mucho más rápido de lo esperado. También si compites en una categoría de peso o si eres adolescente y entrenas fuerte. En Odilón Fit Gym, en San Miguel, trabajamos con planes de entrenamiento y orientación nutricional general, pero la regla vale en cualquier gimnasio: la evaluación individual va primero.
Y una advertencia sobre los plazos: con un ritmo de 0,25 a 0,5 % por semana, en un mes vas a ver poco en el espejo. Eso es normal. Las fotos y las medidas cada cuatro semanas suelen mostrar más que la mirada diaria, y la libreta de cargas del gimnasio también.
Para ganar masa muscular comiendo, lo que más pesa es esto: un superávit pequeño, cerca de un 10 % sobre tu gasto, una subida de peso lenta que controlas con promedios semanales, proteína repartida en cuatro comidas y suficientes carbohidratos para entrenar con intensidad. Los números de este artículo son puntos de partida, no cifras exactas para tu cuerpo.
La comida chilena de todos los días alcanza de sobra: legumbres, jurel o atún en lata, huevos, lácteos, arroz, papas y fruta. Los suplementos vienen después, si es que vienen. Y si tienes una condición de salud o no logras avanzar después de un par de meses ordenados, el siguiente paso es una consulta con un nutricionista. Este texto es información general, no un plan personalizado.

